Mercería El Botón de oro. Calle de Juan de Austria, 33. Barrio de Trafalgar

En un reportaje publicado, en 1997, por el diario El País, Gloria Herraiz, propietaria del negocio, comentaba lo siguiente: “Un transformista que se quedó en paro cuando terminó la guerra civil se ocupó de que así fuera. Fue él el primer dueño de esta mercería” (El País, 22-6-1997). Virginia Gil Herraiz, hija de Gloria, quien habitualmente atiende la mercería todos las tardes, nos comentaría que en su casa siempre se habría identificado a aquel transformista con Edmond de Bries.

Sin embargo, surgen algunas dudas con respecto a la identidad del fundador del establecimiento. En primer lugar, el nombre de la persona que aparece en la escritura de la venta del negocio a la familia Gil Herraiz es Alfonso Molina. Y, finalmente, Álvaro Retama escribía que Edmond habría muerto en Barcelona, al final de la Guerra Civil, arruinado y en el más absoluto olvido.

retrato copia

Asensio Marsal Martínez

Asensio Marsal Martínez era de Cartagena, Murcia. Siendo un adolescente, junto con el resto de la familia, migraría a Madrid en busca de mejores oportunidades. La primera referencia en la prensa le vincula con un trágico suceso, un crimen pasional, un asesinato por violencia de genero. En 1912, residía, con su madre Isabel Martínez y su hermana pequeña de siete años, en la casa de huéspedes de la viuda Rosa Soria, localizada en el número 15 de la calle Relatores. Tan terrible fue el crimen, que la prensa se haría eco de la historia y entonces, Asensio sería identificado como “sastre de cupletistas” (ABC, 27-7-1912: La Correspondencia de España, 26 y 27-7-1912).

Es muy probable que el contacto cotidiano con el mundo del espectáculo a través de la confección, junto con un espíritu inquieto y creativo, le influyeran en sus decisiones posteriores. Con el nombre artístico de Edmond de Bries (Edmond d’Bries, Egmont de Bries), siendo en uno de los referentes del espectáculo de las variedades, especializándose en el transformismo y en la interpretación del cuplé. Y, aquella niña, su hermana, seguiría los mimos pasos de Asensio, convirtiéndose Magda de Bries, igualmente, integrada en el mundo de las variedades.

IMG_0966Iniciadas alrededor de 1918, las referencias en la prensa sobre sus actuaciones son continuas, prolongándose las citas hasta los años anteriores a la Guerra Civil española. Las informaciones nos hablan de cines y teatros llenos, no solo nacionales, incluso en Europa y América. Las noticias no solo mencionaban las cualidades artísticas, también se habla de sus diseños para el espectáculo y del vestuario, principalmente de las toilettes. De su profesionalidad siempre se remarcaría su gusto por la moda y el diseño. El diario La Vanguardia, nos permite saber que se le tenía como “árbitro de la moda” con talleres en Nueva York y Madrid (La Vanguardia, 22-7-1928).

Sobre el escenario siempre destacaría por dos cualidades, suficientes para atraer y encandilar al público. La primera su estilo, como transformista –de travestismo-, por cierto uno de los impulsores de este género; no solo imitaba a las grandes coristas de la época, como Pastora Imperio o la Bella Chelito, igualmente contaba con un repertorio propio. Algunos llegarían a afirmar que cantaba mejor que las cantantes imitadas. En 1918, estrenaba Las tardes del Ritz, la letra de Ángel de Lorenzo y la música compuesta por el escritor Álvaro Retama. Este estreno no sería el único, pues se sumarían algunos otros, como Rosa de Abril –letra de Álvaro Retama y música del maestro Espert-, Faraón –de Miñana y Gálvez-, Día de feria, El maniquí, El camello, La diosa Coco, etc. (ABC, 28-3-1924).

Álvaro Retama, además de escribir canciones para Bries, publicaría otros textos en donde le incluiría como personaje de novela. El ejemplo más destacado lo encontramos en Las locas de postín, una novela corta publicada en 1919, en donde se reconocía la grandeza de su estilo y la como del tercer sexo. Años más tarde, escribiría una biografía, editada en 1921.

En 1931, se constituye Manufacturas de género de punto Asensio Limitada. No se tiene algo que ver con Asensio Marsal, pero coinciden nombres y fechas, pues durante esta década es la apertura del establecimiento El botón de oro.IMG_2332

Estructuralmente, existe una rotunda diferencia entre la fachada, demasiado sencillas, con respecto al interior, demasiado opulenta. La fachada es simétrica y se adapta perfectamente a la fachada general del edificio, con un zócalo de granito. El letrero, que sobrepasa las verticales de las puertas, es un espejo oscuro, con el nombre, en letras doradas germánicas, pegado sobre-tras el cristal.IMG_2377

Los accesos son muy sencillos, soportalado, estrecho y flaqueado por escaparates. En ellos destacan las arpías de bronce, cuyo diseño permite sustentar repisas acristaladas.

IMG_2344 IMG_2370 IMG_2362 IMG_2342El interior es maravillosa y sorprendentemente recargado, en donde destaca el domino del color verde. Aquí encontramos dos espacios diferenciados, la tienda y las trastiendas. Todos ellos perfectamente diseñados, aunque quizás, sea la primera trastienda, sea el espacio más elaborado y atrayente.

La tienda, aunque no es espaciosa, si presenta una imagen de originalidad, única en Madrid, bueno El Botón de Oro, es única en nuestro país. Describir de una manera sencilla y concisa este lugar no es tarea fácil. Tenemos un mostrador en forma de U, pintado en verde y con los ángulos superiores decorados con madera tallada mecánicamente. Varias columnas de madera sujetan otra estructura superior, visualmente muy recargada, también con la madera tallada. Frente al mostrador, un armario espejo con puertas corredizas con la misma decoración. Las paredes situadas tras los mostradores son espectaculares. Aquí encontramos numerosas hileras de cajones con los productos. Las muestras se colocaban tras un cristal decorado con motivos florales. Los espacios entre las cajoneras son deliciosos, pues se han cosido manualmente toda una serie de motivos decorativos empleando materiales típicos de una mercería botonería. El techo, mas bajo que el existente en el espacio para acoger a la clientela, es una sucesión de espejos decorados con motivos florales y cuadros.IMG_2374

La segunda de las trastiendas, un pasillo estrecho, son dos paredes paralelas de cajoneras decoradas con el mismo gusto.IMG_3080

IMG_3076Sin embargo, es la primera trastienda la estancia más sobresaliente, quizá se trata de un lugar destinado a la probaturas de vestidos confeccionados para las clientas de El Botón de oro. Todo tiene una magnifica decoración, también el techo. Tres de las paredes tienen ocho de hileras de cajones, unos dos metros de altura, decorados con motivos florales y madera tallada -listones, etc.- mecánicamente. Sin embargo, los más interesante lo encontramos en las siguientes cinco hileras de cajoneras, pues, como si fuera un , se ha pintado una sucesión de escenas goyescas. La última de las paredes, la contigua a la tienda, sobresale por su arquitectura neo barroca, con figuras y un gran espejo ovalado.

Muñoz-Rojas, Ritama (1997): “Tiendas monumentales”. El País, [en línea] 22 de junio. Disponible en: http://elpais.com/diario/1997/06/22/madrid/866978683_850215.html

Anuncios

Una respuesta a “Mercería El Botón de oro. Calle de Juan de Austria, 33. Barrio de Trafalgar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s