Antigua Casa Crespo. Calle del Divino Pastor, 29. Barrio de Malasaña

Al iniciarse el último tercio del siglo XIX, Gregorio Crespo Andrés, elegía la calle del Divino Pastor, en pleno barrio de Universidad, más conocido entre los madrileños como Malasaña, ponía en marcha un ambicioso proyecto. Es muy probable que el negocio ya existiera previamente y que ahora lo que buscaba era un lugar bien situado que permitiera reunir en un solo lugar tanto las instalaciones manufactureras, como las oficinas y la vivienda propia.

IMG_1640Recordemos que la actividad originaria y principalmente desarrollada por Gregorio tenía vinculaciones con la construcción, ofreciendo a los promotores materiales fabricados con caña, cañizo y esparto. La oferta se complementaba con el reparto a domicilio de los productos gracias a  un carro tirado por caballos.

El lugar escogido fue el número 23 de la mencionada calle y allí se levantaría un edificio de nueva planta para albergar el establecimiento. En el nivel de calle, como es lógico, estaría la tienda. En la primera planta la familia tendría un hogar digno; mientras que en la segunda instalaría las oficinas, directamente conectada con el espacio al público. Además, se construiría una corrala destinada al arriendo, en cuya planta baja ubicada la fábrica. Hoy en día, aún se conserva este espacio, en donde destaca un gran ventanal.IMG_1645

Sin embargo, posiblemente redundado en la idea de otro lugar como precedente, Crespo abriría sucursales en otros puntos de Madrid; quizá en aquellos barrios que ensanchaban la ciudad o en las viejas zonas que estaba siendo transformadas. La capital, tanto en el último tercio del XIX, como en los primeros años del XX, desarrollaba una frenética actividad constructiva, tanto pública, como privada.

fundadores1Una forma de conocer algo mejor a los fundadores podría ser a través de la observación una fotografía realizada por el gabinete Valentín, del fotógrafo Valentín Gómez, instalado en el número 16 de la Carrera de San Jerónimo. Este profesional desarrollaría su actividad entre finales del XIX y principio del XX. La imagen de estudio nos muestra al completo a la familia Crespo, el matrimonio y el pequeño Leopoldo. La composición del retrato de familia es muy curiosa. En el medio aparece el chaval, “colocado sobre un pedestal”, vestido para la ocasión, sorprendentemente quieto y con la mirada fija al frente –posiblemente algo le atrae-. A la izquierda Gregorio, un hombre fornido, acostumbrado a un trabajo duro, pero que no le incomoda llevar un traje; situado de perfil, mira feliz a su vástago. A la derecha su mujer, Manuela Novo Manzanedo, mira orgullosa al frente; vestida y peinada a la moda, sujeta con su mano izquierda un abanico. Ambos envuelven por detrás a Leopoldo, sugiriendo tanto un acto de cariño, como de protección. Creo que queda muy claro que la instantánea refleja un buen momento de la familia, quizá vinculado al niño, pues entiendo que fue el resultado de un embarazo tardío y con padres mayores.

casa-crespo-1863Una segunda fotografía, también de finales del siglo XIX, ha captado una típica escena de los establecimientos madrileños: trabajadores y propietarios posan delante en la fachada del negocio. Esta imagen es muy útil, pues nos aporta información relevante. Primero sobre la propia fachada, cuestión que abordaremos más adelante, después sobre los distintos personajes. El fotógrafo ha compuesto una escenografía muy interesante. Varios hombres alineados a la izquierda del observador posan en el lado de la tienda, tres mujeres y un niño a la derecha lo hacen delante del portal de la casa. Entendemos que los varones serían encargados, operarios y dependientes, salvo uno de ellos. Es el más alto y corpulento, está mas dentro que fuera de la tienda, tiene las manos en los bolsillos y muestra una actitud diferente, sin ningún tipo de duda es el propio Gregorio. Del conjunto femenino, entiendo que la situada a la izquierda del niño –creo que es Leopoldo-, seria la mujer de patrón. Manuela, mientras que las otras dos, la del mandil, tal y como acoge al crío podría desempeñar las labores de ama de cría, y mientras que la otra, abrigada con un pocho, sería una criada.

Inserto_EcoTras la muerte de Gregorio Crespo, el negocio paso a su único hijo, Leopoldo. A partir de entonces el establecimiento pasaría a denominarse “Hijo de Gregorio Grespo”. Así lo hemos comprobado en la publicidad incluida en varios números de El Eco Patronal. Boletín de información (1924 y 1927). En estos pequeños insertos, siempre el mismo, se siguen presentando como fábrica especializado en materiales de construcción relacionados con la caña, cañizo y esparto: caña para cielos abiertos, astiles para herramientas, tiros de esparto para andamios, lías o capachos para graba y cemento. Además, como refrendo en la calidad y experiencia de la casa se recuerda que fue fundada en 1863.

carro1-2Este detalle también podemos corroborarlo en otras de las fotografías conservadas por la familia. En ella podemos distinguir dos cosas. La primera la fachada, en cuyo letrero podemos distinguir tanto la referencia a la fundación de la casa, como a la palabra Hijo. La segunda, un carro estacionado delante del negocio. Aquí no sabría decir quien es el ser vivo de mayor tamaño, si la pareja de caballos o el conductor. En cualquier caso, nos interesa fijarnos en cartel colocado en el lateral del cuadro en donde podemos distinguir, nuevamente, “Hijo de Gregorio Crespo”.

El negocio gobernado por la viuda Manuela, y el único hijo no sería fácil. El diario ABC recoge las frecuentes estafas sufridas, al menos, desde 1910. El sábado 31 de diciembre de se año, se presentaba en el establecimiento Bautista Salas Pérez portando un vale firmado por un cliente habitual de la casa y un carro. El encargado, sospechando de la situación, serviría la mercancía pedida, pero con la idea vigilar al individuo. Así se hizo, uno de los empleados, junto con el agente Luis Rodríguez, fueron siguiendo el carro por varias calles de la ciudad. Bautista, consciente de la situación, continuaría el trayecto hasta el número 2 de la calle Duque de Alba, lugar en donde había una obra. Allí mismo, ante la falta de respuestas claras, el agente detendría al carretero, al guarda de la obra, el encargado, el carpintero y al dependiente que sirvió el pedido. Posteriormente, el encargado de Crespo presentaba en la comisaría siete vales por valor de 786 pesetas, todos de la misma procedencia (ABC, 1-I-1911).

Leopoldo Crespo1Leopoldo Crespo era un hombre apuesto, fuerte, pero no tan corpulento como su padre. Tenía una mirada directa y convincente, y como segunda generación, demostraba otro porte, más vinculado a la dirección del negocio, que al trabajo manual.

Leopoldo contraería matrimonio con María Garbayo Benito, una pareja que por desgracia no tendría descendencia ni herederos. A la muerte de ambos, el negocio pasaba a un hermano de María, Martín Garbayo Benito; por lo tanto, desde entonces, la casa ha sido regentada por la familia Garbayo, hoy en día por Maxi Garbayo Moreno, hijo de Martín.

En los años 60, anticipándose a los tiempos, fundamentalmente por la evolución del sector de la construcción, Martín Garbayo decidiría ampliar la oferta del negocio dando mayor protagonismo a la venta de alpargatas. La iniciativa se vería notablemente mejorada en la siguiente década. Martín daba un giro radical a la producción de calzado, cambiando y ampliando el catálogo e introduciendo nuevos diseños que incoporaban el color en las telas. Asimismo, en este periodo, a Josefina Moreno, la mujer de Martín, también le toco trabajar de lo lindo. Pues en esta casa, como negocio familiar, también las mujeres de los herederos terminan por integrarse en la gestión del negocio.trading places3

abuelo1La fotografía el padre de Maxi nos muestra a un hombre confortablemente sentado, relajado y dominante de la escena. Posa dentro de sus dominios, en la tienda, y el allí es el jefe. Es una persona satisfecha y orgullosa por lo conseguido a lo lardo de su vida. Viste de manera informal, está cómodo, el es así y no quiere engañar a nadie. En lugar de mirar a la cámara parece que esta hablando contigo, contando cualquier anécdota vivida en la casa durante tantos años.

Aquí debemos citar uno de los aspectos más llamativos y menos conocidos. Parte de la familia Garbayo es originaria de La Rioja, en concreto de Cervera del Río Alhama. La comarca es un punto de referencia en la fabricación de alpargatas. De hecho hasta hace no mucho tiempo, la familia Garbayo regentaba una de esas fábricas, cuya producción, además de tener como destino la Casa Crespo, se distribuía por otros establecimientos de calzado en nuestra capital. Precisamente, controlar la alpargatería, desde la manufacturación artesanal, hasta su comercialización, es lo que permitiría a Martín situarse a la cabeza de la moda. Actualmente, es la fábrica de la familia de Ana Ladrón, la mujer de Maxi, la que abastece, casi como  producción propia y siguiendo los mismo cánones artesanales, a la tienda.

Este giro también supuso una reconversión en los espacios interiores de la tienda. En las paredes laterales fueron levantadas unas espectaculares estanterías de madera para exponer y almacenar el género.

Por tanto, hoy en día, tanto la fachada como el interior del negocio es la consecuencia de su propia evolución.IMG_1843

La fachada es muy sencilla, aunque también incorpora el portal de la casa. La base es un zócalo de cemento visto, mientras que el resto de desarrollo vertical es de madera. El negocio contaba con dos puertas de doble hoja con cristalera, una de ellas, hoy clausurada, ha sido destinada a escaparate. Los huecos entre las puertas son elementos de madera, sencillamente trabajada, y con letreros pintados con términos alusivos a los productos vinculados a la construcción. No cabe duda que el aspecto se ha mantenido fiel, pero con algunos cambios, matices, no menores, que ayudan a entender la pequeña historia del establecimiento. Empecemos por el rótulo, un magnifico viaje en el tiempo: “Gregorio Crespo”, “Hijo de Gregorio Crespo” y “Antigua Casa Crespo”. Ahora los tableros ente las puertas, con transformaciones notables, tanto en el color de la pintura, entonces clara, ahora más oscura, o en el apartado del marketing. Cuando era fábrica de materiales constructivos, esto espacio estuvieron repletos de información, cada uno de ellos asociados a cada una de las especialidades de la fábrica.

Persianas, tejidos de caña para cielos rasos, embalajes, astiles para herramientas, palas de madera, “atillos para la mies”, esterados, tiros y lías, etc.

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IMG_1827EIMG_1832n eIMG_1835l interior, por todas partes rezuma madera y esparto, la madera del suelo original y de las estanterías y el esparto del calzado. Pero no solo observamos las alpargatas, también vemos otros productos –bolsos y ovillos de cordelería- y una serie objetos que podrían entenderse como piezas del museo familiar, fotos, documentos, aguaderas para los borricos o los capachos de obra. Además, en un rincón distinguimos la estructura de la oficina, repleta de papeles y carpetas, y sobre una pequeña mesa una antiquísima máquina de escribir. Sobre el techo, los bustos de Gregorio y Manuela contemplan el bullicio de los clientes, nacionales y extranjeros, que buscan un calzado genuino y de fabricación nacional.IMG_1842

Sitio web: http://www.antiguacasacrespo.com

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Cox, Caroline (2013): “1836. Antigua Casa Crespo”, en Luxe Fashion: A Tribute to the World’s Most Enduring Labels. Philadelphia: Running Press.

García, Amaya (2006): “Alpargatas”. M2. El Mundo, 5 de julio.

García Aller, María (2010): “No os quejéis cuando toca luchar hay que luchar. Josefina Moreno Antigua Casa Crespo”. Actualidad Económica, 26 de enero.

El País (1980): “Una alpargatería, el comercio más antiguo de Madrid”. El País, [en línea] 12 de agosto. Disponible en: http://elpais.com/diario/1980/08/12/madrid/334927457_850215.html

Martín, Sara (2012): “Negocios centenarios que sobreviven a la crisis (V): Antigua Casa Crespo”. Terra.es, [en línea] 24 de agosto. Disponible en: http://noticias.terra.es/negocios-centenarios-que-sobreviven-a-la-crisis-v-antigua-casa-crespo,2f7609cd63359310VgnVCM20000099cceb0aRCRD.HTML

Sáinz, Sanda (2013): “Casa Crespo cumple 150 años en Madrid con su alpargata cerverana”. La Rioja, 5 de agosto.

There (2015): “Antigua Casa Crespo”. There. Bruseles Airlines, marzo, p. 39

Wildman, Sarah (2007): “Party’s Waning; It’s Time to Shop”. The New York Time, [en línea] 29 de julio. Disponible en: http://www.nytimes.com/2007/07/29/travel/29surfacing.html?_r=0

Ya (1980). “La calle un museo”. Diario Ya, 24 de octubre.

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